lunes, 29 de octubre de 2018

8 PLANES EXTRAORDINARIOS EN TOLEDO


La cuidad de las tres culturas, Toledo, está ubicada cerca de Madrid. Exactamente a 70 km, los cuales se pueden realizar en tren en 50 minutos o en coche por la autovía A42 en 58 minutos. Visitar la ciudad, donde en algún momento cruzó un hidalgo muy famoso llamado Don Quijote de la Mancha. Es una buena posibilidad para escapar por un día de Madrid y deleitarse con el campo y la capital de la región de Castilla-La Mancha. El artículo original lo encontraréis escrito en eslovaco en el blog Life is a Journey de nuestra estudiante de español.



La excursión a Toledo
La excursión a Toledo la planeamos a la vuelta de nuestro lugar de vacaciones en la costa de la luz (Andalucía), donde pasamos un día, ya que estaba a medio camino de Zaragoza. Nos levantamos con una vista preciosa de la ciudad, en pocos minutos entramos por una puerta de piedra impresionante. Ya dentro de la ciudad observé cosas extraordinarias.

Toledo es una cuidad donde podrás encontrar tres culturas, la europea, la judía y la árabe. Si estáis de visita en Madrid, os recomendaría hacer un día de escapada a esta bonita ciudad. Si os gusta y podéis pasar más tiempo, os recomiendo elegir uno de los tradicionales o extraordinarios planes que ofrece la ciudad de Toledo.



Las atracciónes extraordinarias en Toledo
Cuando vayáis a Toledo,  por la mañana podríais desayunar como unos reyes. En la cafetería de la Biblioteca del Alcázar, donde se encuentra una fortificación y en la parte más alta se puede ver toda la cuidad como si la tuvieras en la mano. En la cafetería ofrecen un desayuno típico: croissant con mermelada, tortilla de patata, zumo de naranja y café. La entrada es gratuita y, si os apetece, podéis hacer fotografías con vistas impresionantes (como yo hice).


1. El camino de Don Quijote
Vuestro camino lo podéis empezar en los lugares que visitó el hidalgo Don Quijote de la Mancha. Si os apetece ir en bici, en caballo o caminando. A través de Toledo hay una ruta declarada Itinerario Cultural Europeo formada por los más importantes caminos nombrados por Miguel de Cervantes en su obra. Gracias a la novela podéis estar muy cerca de las histórias que narraba el autor en Sigüenza, Ossa de Montiel, Almagro, Ruidera, El Toboso o Alcaraz.



2. Tirolina en el centro de Toledo
En Toledo podéis volar sobre el río Tajo y admirar todos los monumentos. En el mismo centro se encuentra la tirolina más larga en Europa Fly Toledo. Empieza en el Puente de San Martín y cuesta 12 eur con fotografía incluída, según su página web. Esta atracción se puede visitar hasta el 1 de noviembre.



3. Lengua española
La ciudad de las tres culturas ofrece también estudios de lengua española. Se dice, que en Castilla es el lugar donde se habla un español más puro, ya que es de donde procede el castellano. Me lo confirmaron durante mis estudios de lengua en Valladolid, donde estudié español. El Instituto Aula Toledo ofrece cursos con acreditacción y cursos intensivos de español al amparo del Instituto Cervantes. La duración mínima de un curso es de una semana.


4. Escuela de Arte Toledo
La Escuela de Arte Toledo ofrece un programa para estudiantes que se llama Erasmus +. Si hubiera ido a una escuela de arte en Eslovaquia, podría pedir una beca para estudiar en Toledo, pero el camino de mi vida ha sido diferente. Este dato seguro que será bien recibido por aquellos que han realizado los estudios de: decoración cerámica, gráfica publicitaria, ilustración, técnicas escultóricas y otros estudios similares.


5. Baños Árabes
Una de las tres culturas de Toledo la podéis vivir en vuestras propias carnes. En el centro de Toledo se encuentran los Baños Árabes Medina Mudéjar, donde ofrecen una hora de relax en 3 fases: spa, baños y descanso. A todo eso podéis añadir también un masaje. El Hammam spa lo crearon los Árabes que se relajaban en el agua con tres temperaturas diferentes.



6. Pulsera Turística de Toledo
Si finalmente sois personas que buscan planes más típicos, la mejor opción es la pulsera turística por 9 eur. Con ella podéis entrar en 7 monumentos maravillosos. Como por ejemplo la Iglesia de los Jesuitas, la antigua mezquita Cristo de la Luz, la sinagoga Santa Daria la Blaca, el Monasterio Juan de lo Reyes, o el Real Colegio de las Doncellas Nobles. La pulsera turística se puede comprar en las taquillas de todos los monumentos de Toledo. Una vez la tenéis, podeís entrar en cada sitio las veces que queráis.


7. Taller de Mazapán
En muchas tiendas en Toledo encontraréis mazapán hecho a mano, normalmente empaquetados directamente en cajas, sin envoltorios. Los industriales llevan envoltorio y tienen formas diferentes, son más baratos pero tienen menos sabor. Paseando por la cuidad pude encontrar una tienda donde producen su proprio mazapán, se les puede observar durante su trabajo. Esta tienda se llama La Alecena Manchega y está en la Calle de los Reyes Católicos 14, en Toledo.



8. Cuevas de Hércules
En la zona baja de la cuidad Toledo se encuentran las Cuevas escondidas de Hércules que están rodeadas de muchas leyendas. Una de ellas dice, que este lugar era la cátedra secreta desde la que Hércules enseñaba ciencias ocultas. Otra dice que había figuras y pinturas escondidas antes de la llegada de los árabes. Y la tercera que se ocultaban también muchos tesoros. Puede ser que encontréis uno de estos tesoros si vais a las Cuevas de Hércules de martes a viernes. La entrada es gratuita.







jueves, 27 de septiembre de 2018

BIENVENIDA



  Tijana Lalovic

As a student of the language school in Zaragoza, I had the pleasure to share my experience through making a promotional video for them. I recommend this institution to everyone looking to learn Spanish!

jueves, 21 de junio de 2018

De entre los vivos


Llevadme, por piedad, a donde el vértigo 
con la razón me arranque la memoria.
(Bécquer)






De vez en cuando aparece el vértigo. La sensación es un síntoma habitual de comienzos de curso. Vértigo a repetirse, a no saber qué decir, a que no haya alumnos, a que haya muchos, a caer sin red, a no saber caer… Más concretamente, vértigo al futuro, al aula, a la pizarra, a los ordenadores, a hacer fotocopias, a redactar actas, a asistir a cecepés, a  elaborar memorias, a organizar excursiones…Vértigos varios, en esta sociedad de por sí vertiginosa. La reacción más primaria a eso que Andrés Guerrero llama vivir en el alambre.

 

El mismo Andrés que quiso, antes de jubilarse, hacer una última concesión al futuro inmediato del Departamento y se comprometió a organizar la tradicional salida del mes de mayo. Y mandó un correo que lo dejaba todo atado y bien atado. Con algún fleco suelto, en honor a la verdad. Porque si lo de decidir entre a, b y c en una comprensión escrita ya supone un dilema, seleccionar tres opciones de un menú entre ocho primeros, ocho segundos y ocho postres es ya una explosión nuclear. Pero hasta en eso tuvimos suerte, porque el camarero que nos atendió en Alquézar era un rumano poseído por el don de lenguas.


Además, las nuestras (lenguas) estaban ya desatadas tras la parada en Bodegas Pirineos (Naval). A modo de sinopsis, lo que eran viñedos de doscientos agricultores decidieron agruparse en cooperativa, llegando a echarles una mano los bancos locales, que luego, hábilmente, la retiraron para vender la sociedad al grupo gaditano Barbadillo. 


Una historia mestiza, aragonesandaluza, contada en la llanura del Somontano por una desenvuelta muchacha sevillana:



Para entendernos, a las variedades tintas de garnacha y parraleta se le añadieron otras de foráneo pedigrí, como chardonnay y gewürztraminer. Y, a partir de ahí, el reclamo comercial fue tal que así: "Tradición…Innovación. Variedades foráneas conviviendo con variedades autóctonas de gran valor enológico. Mestizaje."



En definitiva, blancos, rosados y tintos, tan distintos y tan iguales, al más puro estilo del Departamento:




Mestizos fue precisamente el nombre de un grupo surgido en Huesca que practicaba la world music a mediados de los ochenta. Y quizás sea el sello de ese Aragón diverso y plural que evocaba aquella olvidada campaña de turismo aragonés, Todo un mundo por decubrir, en la que cualquier escenario lejano resultaba fácil de encontrar si lo combinabas con la magia de Huesca.

El Kremlin

Los Cárpatos


El románico lombardo

 Los claustros de Georgia

Altamira

 Los ríos de Pakistán

 Las cuevas de Capadocia

 Las orillas del Mar Negro
 
Los pueblos del Atlas

El Camino de Santiago

La ruta de La Plata...


Y llegó el Gran Momento Pasarelas del río Vero, excursión descrita como familiar y circular, con un desnivel acumulado de 300 metros y dificultad fácil. Evitamos un día de lluvia o hielo, siguiendo las consignas, pero no previmos que a tanto mareo (por el vino, por la palinca clandestina, por el festival de platos, por las curvas, por las chapas de los guías y por los siempre dispares deseos del grupo) le iba a suceder el momento del vértigo en estado puro: el ancestral miedo a las alturas.


Y así fue como para no desperdigar al grupo más de lo que ya estaba, con la imprescindible ayuda de Niall (un tipo de dos metros que ofreció su espalda para que no vieran nada más allá ni más abajo) logramos que dos personas superaran su angustia. 
Porque protegerlas es protegernos.

De esa manera (a costa de crear varios grupos y de llegar los últimos al bus) 
superamos el miedo a las alturas y todo tipo de vértigos. 

El vértigo a nosotras mismas. 

Al agua.

A los espacios cerrados.


A la toma de decisiones.

 
 Y el vértigo al amor
 
Que al final triunfó, como en las viejas películas.


 
Porque, como apuntan algunos psicoanalistas, quizás el vértigo no sea el miedo a caer sino el deseo de saltar. Y no haya otro guion que el de vivir a salto de mata, pendiendo de un hilo. En el alambre, pero bailando. Para salir ilesos, programados para ser libres. El efecto Aquarius. Para seguir vivos. Libres y vivos. Los más vivos de entre los vivos.