viernes, 20 de enero de 2023

Excursión cultural del Departamento de Español. Diciembre 2022

 

El día 22 de diciembre de 2022, los alumnos y las alumnas junto con los profesores del Departamento de  Español de la Escuela Oficial de Idiomas N.º 1 de Zaragoza realizamos una visita cultural por la ciudad de Zaragoza.

Comenzamos esta visita en las murallas, un lugar emblemático, y nuestras queridas guías turísticas nos contaron cosas interesantísimas. Por ejemplo, nos comentaron que la ciudad de Zaragoza fue fundada en el siglo 14 a.C. por el emperador romano Caesar Augusto, de ahí que la ciudad en la que nos encontramos fuese llamada durante mucho tiempo Caesaraugusta. 

Después de una contextualización sobre la época romana, sus costumbres y su cultura, nos dirigimos al mercado central. Allí, nos explicaron que este se terminó de construir en 1903 y que para ello tuvieron que derribar parte de la muralla que acabábamos de ver. Nos explicaron también que en febrero del 2020 volvió a abrir sus puertas tras una reforma que le daría un aire más moderno y nos contaron qué motivos arquitectónicos hallamos en su estructura como el conejo, el carnero o la uva.

Otro de los lugares emblemáticos que visitamos fueron el patio del Museo Pablo Gargallo o el Palacio de Sástago. Nos contaron que durante el siglo XVII era muy habitual que los más adinerados de la ciudad construyesen este tipo de casas que en la actualidad conservan muchos elementos de la época; un ejemplo de ello es el patio de ambos.


También visitamos la plaza San Felipe. Allí nos explicaron algunas cosas muy interesantes como que podemos encontrar en el suelo unas baldosas diferentes que indican dónde estaba situada. Nos contaron, además, que estaba inclinada, es decir, teníamos en Zaragoza nuestra torre de Pisa particular y que, por eso, se pidió que se derribara ya que se podía caer. Pero, la realidad es que los comerciantes de la zona se quejaban de que les quitaba mucha luz y los escaparates no podían lucirse. Así, antes de derribarla dejaron subir a los ciudadanos para que pudiesen ver las maravillosas vistas que esta ofrecía.




De camino al teatro romano pudimos ver algunas calles muy chulas. Y también la torre de la Iglesia de Santa María Magdalena.


Cuando llegamos al Teatro Romano, nos quedamos sorprendidos. Las ruinas romanas de nuestra ciudad siempre nos hacen remontarnos a esta época, imaginar cómo eran las representaciones, cómo eran las escenas, cómo se colocaban. Como ya sabemos, el subsuelo de Zaragoza está lleno de ruinas de esta época y cada vez que van a construir por toda la zona del centro, aparecen ruinas nuevas que nos hacen preguntarnos que qué misterios esconde esta gran ciudad.

Después, nos dirigimos hacia La Seo, un lugar espectacular en nuestra ciudad ya es uno de los edificios de la ciudad en el que encontramos motivos mudéjares. 


Finalizamos la visita en uno de los lugares más bonitos de la ciudad: la Basílica del Pilar. Cuenta la leyenda que el día 2 de enero del año 40, la Virgen se le apareció al apóstol Santiago. Este construyo una pequeña iglesia alrededor de donde se le presentó, en un Pilar. Después, fueron construyéndose alrededor de este otras iglesias, formando la gran basílica de la que disfrutamos los habitantes de la ciudad. Allí también nos explicaron diferentes retablos, pinturas y la estructura del techo; además, pudimos ver la bomba que cayó durante la guerra civil y que no explosionó, algo que mitifica aún más el lugar del que hablamos. La virgen, por supuesto, estaba preciosa con su manto morado. Como ya sabéis, los ciudadanos de Zaragoza somos, en general, muy devotos de nuestra Virgen.

    
                                                                                                            ©Cisnito, tus fotos son geniales


Solo podemos daros las gracias por la mañana tan estupenda que pasamos. Gracias a todos por venir y por hacer de este día, un día para recordar. También queremos darte las gracias a ti, Ricardo, por disfrutar de este último día con nosotros y por todos estos años de trabajo; en la escuela, tus alumnos y compañeros te echamos de menos.






martes, 1 de noviembre de 2022

Todos los Santos y Día de los Muertos

 

Hoy, 1 de noviembre, celebramos en España la festividad conocida como Día de Todos los Santos. Es tradición visitar a nuestros difuntos en el cementerio y llevarles flores, pero, ¿sabemos de dónde viene esa tradición?

En el año 835, el Papa Gregorio IV decidió que un día al año se venerase a los muertos y para eliminar determinadas celebraciones paganas celebradas por los pueblos germanos se cree que eligió esta fecha. 

Sin embargo, esta festividad va mucho más allá y nos permite a los ciudadanos de Zaragoza conocer tradiciones y lugares que en otras fechas no podríamos visitar.

 

Por ejemplo, los días 1 y 2 de noviembre se abre la cripta de la Basílica del Pilar para que podamos visitar algunas de las tumbas en las que descansan personajes emblemáticos como los de Ramón Pignatelli, que impulsó el desarrollo del Canal Imperial de Aragón, o del General Palafox, que tomó el mando en la defensa de Zaragoza contra las tropas francesas de Napoleón. 

También, el día de Todos los Santos podemos visitar una ruta teatralizada en el cementerio, que se alarga hasta el día 12 de noviembre. En este mismo lugar y la víspera de esta festividad, se representa el Don Juan Tenorio, una obra excepcional de la literatura española, en la que el protagonista, tras una vida libertina, muere y sus pecados son perdonados por el difunto padre de su prometida, a la que había engañado en numerosas ocasiones.


Además, esta festividad es celebrada en todo el mundo. Eso nos lleva a América, en donde celebran el Día de los Muertos, una tradición mexicana en el que la muerte representa una presencia viva.

Esta festividad del día 2 de noviembre tiene su origen en la cultura indígena y se cree que surgió para fusionarse con las creencias católicas. En la actualidad, esta festividad ha ido evolucionando y se ha convertido en un ritual en el que la muerte es sinónimo de celebración; por eso, calaveras y esqueletos desfilan por el país como si de un carnaval se tratase porque, así, se rinde culto a la vida.








viernes, 27 de mayo de 2022

Uncastillo de verdad

En febrero de 2020 empezamos a preparar una visita a Uncastillo, con correos y llamadas a oficinas varias. Tras dos años de parón, retomamos el borrador en el mismo punto. Algún restaurante había cerrado. Las iglesias, columnas y castillos de las Cinco Villas seguían en pie.

Mientras, en el paréntesis del confinamiento, los asesores educativos ejercieron su control a lo Big Classroom. Hubo multitud de voces tras las mascarillas. Voces que llamaban al profesorado a emitir informes. Voces que preparaban protocolos sobre cómo subir y bajar escaleras. Y un coro de voces que viralizaba el concepto de nueva normalidad.

Así las cosas, en la reunión previa a nuestra última salida se juntaron las dos corrientes: confirmamos los detalles de la excursión y justo después nos pusimos a la faena de la estandarización, un cónclave donde los ya examinados en cursos anteriores son reexaminados con el fin de que los correctores sean corregidos entre sí.

En mitad de ese material de derribo, en donde los cuartos de nota son descompuestos a su vez en décimas de cuarto, dimos con una singular voz (una palabra) que cautivó a todos los miembros del pseudotribunal. Dulciamargo, a propósito de una alumna que juntaba el sabor del pan de su pueblo con el recuerdo de su abuela fallecida.

Cuando un pez plateado surge en mitad del chapapote de eficacia y corrección, las tablas académicas se resquebrajan. Sientes la emoción del arqueólogo al descubrir el borde rojo de una ánfora pompeyana. Como filólogos enamorados de las palibres (palabras que van por libre), esa mezcla creativa puede convertirse en un vicio, todo un reto para los académicos que dan pasaportes para el diccionario.

Es sábado, y veo en la tele la final de Eurovisión, donde la cubanoespañola Chanel defiende Slomo, una canción en espanglish. Desconozco si el título proviene de un cruce (de slow y motion) o es la primera persona del verbo eslomar. Lo cierto es que las votaciones me generan desconcierto. Los jurados, descriptores en mano, no parecen coincidir. Italia, un 0; San Marino, un 12. Y así hasta que llega el voto popular y la evaluación profesional salta por los aires.

Popular, creativa, híbrida y no académica, es la invención del juernes. Presuponemos autoría compartida con los inventores del juepincho.  Gente con ansias de anticipar el viernes y pasárselo bien. Ahí estábamos y así empezamos: Juernes, 5 de mayo. Rumbo a...

...Sádaba, y a su fortaleza del siglo XIII:

Al entrar en un castillo como ese, a uno le asaltan palabras como flechas, palabras que asimilaron el artículo y se hicieron fuertes: almena, alféizar, alcázar, alférez… 

La guía explicó que no estábamos ante un pozo (del romano puteus), sino delante de un aljibe (del árabe al-Guub).

 

Y recordó que Sádaba había sido zona fronteriza entre cristianos y musulmanes. 

Llevados por ese puntito fronterizo, todo fue un vaivén y un subibaja.
Claroscuros y contrafuertes:

Un cerrabierto de arcos dobles:

Un holadiós:

Nadie quería tener una foto sintigo (palabra documentada en junio de 2019, en una redacción de B1):


Al llegar al bar Atilios (un cruce entre Atila y Abilio), hubo quien se planteó vivir en un pueblo como ese, siempre y cuando estuviera garantizada la Wifi y el reparto de Amazon. Lo que vendría a ser el perfil de un cosmopueblita:

En los Bañales, el guía Joaquín (no confundir con aquel alumno Xiaoqing, que españolizó su nombre) nos recibió a contraviento:

Sentenció que los caprichos los pagan los caprichosos. Igual que ahora.

Habló de tumbas de primera, con epitafios esculpidos para no perderlo todo, y de camposantos de segunda, donde ya nada se pierde porque se pierde todo.


En la antigua zona residencial de los Bañales permanecen dos columnas, testimonio de los pijipis de la época. 
Aquellos romanos fundamentaron su vida en dos pilares principales. La salud física (gladiadores, bañitos y pelucas) y la salud mental (arquitectura, escultura, filosofía...), en un doble postureo.

El monoteísmo llegó después, y subió la apuesta de doble a triple, con la Santísima Trinidad...

 

Herederos de la romanización, la mejor prueba era ir hasta las termas que dan nombre al lugar.

Y comprobar que ya entonces tenían taquillas en los vestuarios, igualico que en el Forus del Aragonia: 

Y que los actuales spas deben su origen al Salus Per Aquam de los romanos, con permiso de los belgas de la ciudad de Spa.

En mitad del baño filológico, llegó una frase como un chorro de agua fría: Todos somos romanos.

Ante la inmensidad de aquel paisaje desestandarizado, no estaba seguro de haber oído bien.

 Pero sí. Mapi me lo confirmó, y me quedé ojiplático durante un rato:

Impactado por la frase, llegué a ver un mosaico (¿romano?):

 Joa-qing  volvió a repetirlo en su final: "Todos somos romanos", antes de confesarnos que muchas tardes sube a la colina para hablar con el espíritu de Elio Galo, que aletea en aquel viento:

Todo historiador construye su particular relato y su mododever.com
Cuestión de encuadre, como en la fotografía.

En Uncastillo nos esperaba una familia uncastillolombiana que nos devolvió a nuestra anomalía compuesta. En el bar de Mau(-ricio), al frescalor, hubo quien eligió un menú mar y montaña.

En la sobremesa, mientras me dedicaba al portuñol con Monalisa, Petrus hablaba runglish, y Yolanda y demás recibieron de postre un electroshockolate

No sé si el guía Antonio llegó a pensar que todos somos cristianos. Si lo llegó a pensar, no lo dijo o no lo oí.

Sí debió de pensar que todos hablábamos español artístico, porque en su discurso entrelazaba tanto arquivoltas como motivos de cestería o columnas salomónicas.

Y vimos músicos pegados como sílabas a sus instrumentos.

Musgos adheridos a la piedra.

Madres e hijos, como palabras compuestas.

Y llegó el superclímax de la tarde:

Traspasando un hueco en pequeños grupos se entraba en un espacio en el que mirando hacia abajo se conseguía ver el arriba.

Un trampantojo (esta sí, aceptada por la RAE) por el que un pozo se vuelve cúpula si el cristal se transforma en espejo .

El anticlímax del después...

Y el sanmartín de la explicación, que llegó en San Martín, delante de un retablo escultopictórico:

En el retablo exterior, felialegres al solisombra.

 
 
De bajada, recordé la anécdota de una rumaña. Al entrar a trabajar en una  familia española, el dueño de la casa  se extrañó de que no se llamara Pilar, habiendo nacido un 12 de octubre. No todas somos Pilar.

 
Hay incluso Mapis, Maripis, Pilarines y Pilucas. Cualquier cosa puede tener una doble vida si se sabe reutilizar. 
Como los objetos o las culturas, las palabras y los amigos también se juntan y se reciclan. Y recordamos a las uncastilleras María José, Teresa, Rosa... y a Carmen, representada por su amigovio.

Al dejar Uncastillo, ya nadie preguntaba en qué pueblo estaba ese castillo, como habían hecho en clase. Todos tenían ya soldada a fuego una sola palabra. Uncastillo. Un dos por uno, como en las happy hours.

Índicas y atlánticas.


Pacíficas.
 
Austrohúngaros y celtíberos:
 

Cesaraugustanos de los siete mares y de mil leches. Creativos y compuestos. Como la vida misma, que da para varias vidas, si miras bien de izquierda a derecha.

Como esos lugares que cobran otro sentido si los lees en contradirección:

Cerrando bien los ojos, mirando al pasado se puede entender el presente o intuir el futuro. Los historiadores lo saben. Los psicofilólogos también, cuando hablan de extrañezas gramaticales como el pasado continuo o el futuro del pasado.

De regreso, en el supercalifragilístico asiento trasero del bus, seguimos atrapados por la psicomagia del C1.


Alumnas transterradas, con vidas divididas y el marcador a cero, hablando de salidas de emergencia. Sin llegar al sincericidio, soltamos verdades como puños. Compartidas y fundidas. Hierro y níquel en el centro de la tierra. Un castillo de verdad.

 


Derrapaba todavía en mi cabeza la hegemonía del todosomos, frente al somosloquesomos. Romanos y amorosos. Africanos y amerindios. Completos incompletos. Adulterados y purimpuros. Conviene recordarlo, como manual de autoayuda. Y tenerlo presente, por si las voces del principio  vuelven... 

Que volverán. Las de la estandarización y el purismo. Las de la im-posición, la pre-potencia y el super-yó. Las de los mandamases.

Nos queremos así. Imperfectos. Como aquellos lapidistas romanos que, si no calculaban bien la anchura de la piedra, cambiaban sin mayor problema el tamaño de la última letra.

Al igual que Tutu, que esa mañana despertó, desafió las dimensiones del folio y, libre de reglas, por un momento fue un romano humano deseando a su madre una…

Así sea... Así fue. Amén. Del hebreo (אמן = amn), que quiere decir verdad. Ver – dad.